Las vacunas

   vacunas  insertada_252x168 La semana pasada conocíamos la información de una encuesta de Salud Nacional Alemana  dirigida por KiGGS que evidencia que los niños vacunados padecen entre 2 y 5 veces más enfermedades, incluyendo alergias, que los no vacunados, tras comparar a los niños vacunados con los no vacunados. El estudio continúa en la actualidad tras haber investigado más de 17.000 casos.

 Conclusiones similares arroja el estudio Bachmair desarrollado en Estados Unidos (Podéis encontrar más información sobre estos estudios en:

http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/Ninos_vacunados_padecen_un_500_mas_enfermedades_que_los_ninos_no_vacunados_Lizzy_Daecher)

        Doce días antes aparecía en las redes sociales información sobre un  estudio que ha tenido lugar en la Universidad de Harvard que confirma que los sistemas inmunes del cuerpo funcionan de forma que previenen la enfermedad sin la necesidad de producir los anticuerpos generados por las vacunas. Demuestra que la inmunidad innata tiene una función esencial en la lucha contra las infecciones y es más importante que la inmunidad adaptativa (sobre la que actúan las vacunas) para prevenir o curar las infecciones. Pero uno de sus hallazgos principales ha sido que los anticuerpos del sistema inmunitario son incapaces por si mismos de luchar contra una infección ,  cuestionando así la validez de los anticuerpos generados por las vacunas.

            Como cita Felipe Hernández del Instituto de Nutrición Celular Activa, según el Dr Russel Blaylock:

           ”En lugar de enseñar al cuerpo la forma de responder a las infecciones, las vacunas en realidad inhiben la capacidad del sistema inmunológico para producir citocinas de tipo Th2, y suprimen la inmunidad celular, que es cómo el cuerpo se protege contra los virus y bacterias mortales”.

               En cualquier caso es una cuestión en la que debemos informarnos en profundidad y tomar una decisión conscientemente, aunque no  sea fácil acceder a cierto tipo de información.

             En España la vacunación no es obligatoria, es un derecho que se puede ejercer o no ejercer. Es responsabilidad de los padres decidir si vacunan o no a sus hijos, un derecho reconocido por la ley. Tampoco estar vacunado es un requisito para ejercer el derecho a la educación , es decir, ningún centro educativo (guardería, colegio,..) puede exigir que un niño /a esté vacunado para ingresar en él. Lo contrario supondría un delito por discriminación que acarrearía sanciones legales para el centro. En ocasiones, cuando algunos padres me preguntan por esta cuestión les emito un certificado indicando que el niño o niña no tiene ninguna enfermedad infecto-contagiosa, y recuerdo en el mismo  que en España la vacunación no es obligatoria ni un requisito para inscribirse en un centro educativo. Ellos le llevan el certificado a  la dirección del centro y todo transcurre sin problemas. En otros casos el propio médico de cabecera o pediatra es requerido para que  firme un certificado similar  y hasta ahora, en todos los casos que conozco , lo han emitido sin problema, porque , estén de acuerdo o no, saben que la ley protege a los padres que hemos decidido no vacunar a nuestros hijos.

            Cada vez más pediatras respetan esa decisión por dos evidencias: al conocer a los padres ven que son personas muy comprometidas con la salud de sus hijos y realmente ocupadas en un modo de vida saludable, una alimentación sana, ecológica, etc…. Y por otro lado, que rara vez vuelven a ver a esos niños por la consulta, frente a las recaídas frecuentes de otr@s niñ@s , vacunad@s, que se convierten , por desgracia, en asiduos de su consulta, y de los antibióticos, corticoides y broncodilatadores que cada vez debilitan más su organismo. No estoy diciendo que nunca se deban usar estos medicamentos: los antibióticos han salvado muchas vidas, pero hay muchas formas de no tener que llegar a soluciones tan extremas y evitar el daño generado por su uso.

            Tal vez en 30-50 años , nuestros descendientes vean la administración de vacunas ( con derivados mercuriales, como el Tiomersal ) y en especial las administradas a bebés, cuyo sistema inmunitario aún no está  maduro,  con la misma repulsión que nos producen ahora las sangrías o las intoxicaciones por fósforo, mercurio o arsénico realizada en los siglos XVIII y XIX por los médicos oficiales de la época que tantas muertes generaron.

              En definitiva, que hay que pensarlo bien, que más vacunas no implica  más salud, que el daño generado por las vacunas se puede manifestar a corto, medio y largo plazo , y que lo mejor es informarse muy, muy bien y decidir lo que nos parezca mejor para nuestr@s hij@s, pero eso sí , ser nosotr@s los que decidamos , no el miedo. Y sea lo que sea lo que decidamos, nada de culpa ni de miedo, siempre que se decida desde el amor, seguro que es la mejor opción.

Podéis encontrar más información sobre vacunas en:

http://homeopatiamalaga.es/enlaces-de-interes/

Dr. José Ignacio García Acosta.

Médico Homeópata

email y facebook: saludyhomeopatia@hotmail.com

www.homeopatiamalaga.es