Criar despacio…

criar-despacioRecientemente he leído el inspirador artículo de la Dra Ibone Olza titulado “Criar despacio”
( www.iboneolza.wordpress.com/2013/10/28/criar-despacio/ ) en el que la autora reflexiona sobre como la vida se llena de miedo y prisa, alejándose del ritmo natural que le es propio, y como esa actitud impregna el parto y la crianza.
Le agradezco profundamente su reflexión y creo que plantea un tema de gran importancia para nuestro presente y futuro.
A medida que nos alejamos de nuestra verdadera naturaleza nos acercamos al desequilibrio y la enfermedad, a medida que nos alejamos del ritmo natural de la vida, en el que somos conscientes, nos alejamos de nuestra verdadera naturaleza. El lama Geshe Thubten Negi, en una reciente conferencia en Málaga decía que el bebé participa de todo lo que vive su madre, como confirma la Medicina actual, de tal forma que incluso al nacer a veces siente que es arrebatado de ese lugar cálido y amoroso como cuando un águila toma una presa y se aleja volando . Eso parecen muchos nacimientos, niños arrebatados por la prisa y el miedo. A veces, del mismo modo que nacemos, vivimos, sin respetar nuestro propio proceso natural , (es)forzándonos con demasiada frecuencia, y cuando algo es fruto del esfuerzo no refleja la gracia natural de la acción que se manifiesta espontáneamente, ya sea el nacimiento, la crianza, o un proceso de toma de consciencia.
Y los niños, más sanos que nosotros, es normal que reaccionen a esos mensajes que les damos, aprenden de lo que ven , no de lo que les decimos. Si a su alrededor hay un clima de agitación, tensión, prisa y esfuerzo, en eso se convertirá su vida. Y hay ciertas cosas que por mucho que se hable de ellas, si no están, si no las vivimos, no se pueden transmitir, del mismo modo que lo que hay, por mucho que en ocasiones queramos evitarlo, se transmite inevitablemente. Esto nos da responsabilidad y poder como padres. Podemos elegir qué nivel de consciencia y armonía queremos cultivar en nuestra vida como personas, en nuestra pareja y en nuestra familia. Si queremos que nuestros hijos vivan en equilibrio con el ritmo natural de la vida, no hay mejor forma que dirigir nuestra vida en esa dirección. No basta con simplificarla, lo cual es imprescindible, sino que además requiere de un proceso de transformación
personal. Y no es fácil entender con el corazón que vivir lentamente es la mejor forma de vivir y de hacer las cosas. Pero , como en el campo, hay un momento de sembrar, otro de cultivar y otro de recoger los frutos y todo comienza con el primer paso. Al menos podemos reflexionar hacia dónde queremos dirigirnos sabiendo que si seguimos haciendo lo mismo, obtendremos el mismo resultado. A veces un sencillo cambio en nuestra intención se convierte en el inicio de un profundo proceso de transformación.
Ibone nos habla del placer, de disfrutar, del goce mutuo, pero estando permanentemente alertas para el ataque o la huida no podemos conectar con el goce de la vida: nuestro cuerpo está demasiado rígido, nuestra mente demasiado cerrada y la respiración, apenas sentida, pasa desapercibida como si hubiéramos dejado ya de respirar. Es nuestra presencia en nuestro cuerpo, el placer de sentir la respiración y respirar profundo lo que nos abre a la vida, a dar y a recibir de la vida.
Confiar en la naturaleza profunda de la vida requiere atravesar ciertas barreras, la de la agitación y ser conscientes de la quietud; la del silencio, escucharlo y descansar en él y la de la apertura, abrir el corazón para que se manifieste nuestra calidez. Y así se abren las puertas interiores de una consciencia mayor, de la felicidad de ser, de estar en contacto con nuestra más profunda naturaleza, y entonces el encuentro con nuestros hijos se convierte en una gozosa experiencia llena de vida y consciencia.
Necesitamos esa espaciosidad de la vida sin prisa para que se pueda manifestar un nivel más profundo de consciencia y de salud. Y de esa unión de espaciosidad y consciencia surge la calidez del corazón abierto. Y eso es algo que sólo viviéndolo podemos compartirlo.

Muchas gracias Ibone.
Dr. José Ignacio García Acosta. Médico Homeópata www.homeopatiamalaga.es email y facebook: saludyhomeopatia@hotmail.com